Casos de éxito

Vidas reales, transformadas

La cirugía bariátrica es un acontecimiento que cambia su vida. Probablemente nadie pueda entender mejor que aquellos que han experimentado la cirugía y que han hecho los compromisos de por vida que se requieren. A continuación, algunas personas que han tenido éxito comparten sus historias y sus pensamientos...

El sobrepeso

Cuando tenía mucho sobrepeso, estaba deprimida. Siempre me relegaba a un segundo plano. Nunca tuve citas normales como otras personas, porque me sentía inferior, sin autoestima y fea. Siempre le temía a las reuniones sociales e intentaba evitarlas a toda costa.

En cuanto a mi salud, me sentía sin energías y siempre estaba cansada. Tenía el colesterol fuera de control. Luego, a los 40, me diagnosticaron diabetes, la misma edad que tenía mi madre cuando le diagnosticaron esa enfermedad.

Diagnóstico de diabetes

El hecho de que mi madre tuviera diabetes tuvo un ENORME impacto en mi vida. En julio de 1977, estuvo en coma diabético. Recuerdo que usaba un traje de presión y estaba envuelta como una momia. A partir de ese punto, visité a mi madre en el hospital muchas veces. Se quedó legalmente ciega, estaba perdiendo la capacidad de leer, conducir y mirar televisión... todas actividades que le encantaban. Vi cómo tuvo que asistir a una casa de reposo para rehabilitarse, se volvió flaca como una espiga y tuvo que hacer diálisis. Recuerdo que me despertaba muy temprano en mi dormitorio, que iba a la casa de reposo y que la llevaba en automóvil hasta el centro de diálisis. También recuerdo haber pasado innumerables feriados en el hospital, y que ella falleció un Fin de año, después de una lucha prolongada y horrible. El verla sufrir definitivamente cambió mi vida.

Para mi madre, no había ningún tipo de ayuda. Pero para mí, había una alternativa, y sin dudas iba a aprovecharla. No voy a sufrir como mi madre. Dos meses después de que me diagnosticaron diabetes, me realicé la cirugía de bypass gástrico.

No más diabetes

Tres meses después de la cirugía, los resultados de los análisis de sangre fueron normales, y quería bailar y contarles a todos. Y los niveles de glucemia se mantienen normales hoy en día. Por todo lo que tuvo que pasar mi madre, tengo la sensación de sacarme un gran peso de encima.

Mantenimiento de resultados

Con la cirugía de bypass gástrico, bajé 104 libras (47 kilos). (Dos años después, aumenté 2 libras [900 gramos]). Los niveles de colesterol y la presión arterial son normales. Nunca imaginé sentirme tan bien como me siento hoy.

La alimentación nutritiva sigue siendo una tarea diaria para mí. No como ningún tipo de alimentos procesados blancos; ni pan blanco, ni arroz ni patatas. Tampoco ingiero nada de azúcar ni alimentos hechos con azúcar real; ingiero alimentos con edulcorantes artificiales solamente.

También me peso todos los días para no perder la línea. La balanza es mi principal herramienta; me indica cómo debo comer para mantener mi peso cada día.

El impacto de la cirugía

Por primera vez en mi vida, controlo mi salud, mi autoestima y mi alimentación. Ahora me gusto, lo que me permite amar a los demás. La cirugía no cambió mi esencia; sólo realzó mi ser interior oculto detrás de todo ese peso. La cirugía me abrió el mundo... ahora siento que ya nada es imposible. Ya no tengo miedo, ya no siento la necesidad de ocultarme o de sentirme avergonzada de mí misma.

Y la ropa... es fantástica. ADORO comprar ropa de moda; comprar mi primer par de jeans —verdaderos jeans— fue la mejor sensación de mi vida. Es genial sentirte cómodo en tu propia piel y no sentirte inseguro de todo lo que vistes.

Consejos

A toda persona que esté analizando la posibilidad de someterse a una cirugía de bypass gástrico, le diría HAZLO, y nunca te arrepientas. Tu salud y bienestar son la prioridad número uno.

Pero también me atrevería a decir que esta cirugía no es para las personas débiles. La cirugía no es una solución mágica; es una herramienta. No pienses que vas a perder peso y que podrás volver a tus hábitos alimenticios anteriores. Es preciso que te adaptes a esta herramienta y que trabajes con ella constantemente.

* En el momento de la entrevista, más de dos años después de la cirugía

El sobrepeso en la niñez y la adultez

Tuve mucho sobrepeso desde que tenía 10 años. Se burlaban de mí cuando era niña. Siempre era la última a la que elegían para todos los deportes y era muy mala en las clases de gimnasia porque tenía mucho sobrepeso. Tenía que usar ropa para gente más grande por mi gran tamaño. Los jóvenes apuestos no se fijaban en mí en la escuela porque yo era la "gordita".

A los 45, comencé un trabajo en el que tenía que vestir ropa ejecutiva, y me sentía tan incómoda, en especial, con las medias y los tacos altos. A mi esposo y a mí nos encanta viajar, pero tenía problemas para acomodarme en los asientos de autobús o de avión. Solía sentir que avergonzaba a mi único hijo porque su madre era la madre más gorda de su clase. Justo antes de la cirugía, sentía lo mismo con respecto a mi marido; me avergonzaba reunirme con sus amigos porque siempre me miraban como diciendo, "¡Uh, la esposa de Brad es realmente GORDA!". La obesidad mórbida es terrible para tu autoestima.

Impacto de la obesidad en la salud

Tuve problemas con los períodos menstruales desde el principio debido al sobrepeso. Tuve problemas para quedar embarazada y, luego, cuando finalmente quedé embarazada, tuve problemas para sobrellevar el embarazo.

Tuve muchos problemas de salud y varias operaciones a lo largo de los años. Siempre me dolían los pies. Me dolían las rodillas. Me dolían las caderas. Padecía GERD (enfermedad de reflujo ácido/acidez intensa), ¡y roncaba muchísimo! A los 50 me diagnosticaron diabetes. Luego, me diagnosticaron gastroparesis. Más tarde, me dijeron que tenía problemas hepáticos (que terminaron siendo a causa de toda la grasa acumulada en el hígado y que desapareció después de la cirugía).

A medida que envejecía, mi salud empeoraba, y se lo atribuía a la edad. Pero tan pronto como bajé de peso, supe que los problemas se debían a mi peso.

Intentos anteriores para bajar de peso

Hice muchas dietas especializadas y siempre volvía a recuperar el peso e incluso subía más. En un plan de dieta [muy conocido], bajé 45 libras (20 kilos) y subí 60 libras (27 kilos). Con otra dieta, bajé 50 libras (22 kilos) y subí 65 libras (29 kilos). Con otra, bajé 70 libras (31 kilos) y subí 85 libras (38 kilos).

La vida diaria con diabetes

Me diagnosticaron diabetes a los 50. Empecé una dieta para diabéticos, pero no me ayudó. Me indicaron tomar pastillas que me hicieron subir de peso y me sentía hinchada. Las tomé durante unos dos años. Cambié de médico y me recetó pastillas de metmorfina. Empecé tomando 500 mg por día y, gradualmente, llegué a tomar 2000 mg por día.

Los resultados de mis análisis de A1C no eran buenos. Siempre estaban en 7,8 o más. Los niveles de glucemia nunca bajaban de 130 ó 140. Tenía que controlarme la glucemia 4 veces por día. Es un proceso doloroso, y NO es cómodo salir a comer y tener que controlarse la glucemia en público. Tenía que ir al médico cada tres meses para que me hicieran un control de la diabetes. Era costoso y siempre me preocupaba, por lo que me generaba más presión.

Tener diabetes me hizo ser muy cuidadosa respecto de lo que comía. Tenía que privarme de los postres y de los azúcares o el almidón. Parecía que comía cada vez más, pero trataba de evitar los carbohidratos. Era un poco deprimente, y realmente empeoraba mis hábitos alimenticios.

TODA mi vida empezaba a girar en torno a cuándo comía, qué comía y cuáles serían los niveles de glucemia.

El estado de la diabetes después de la cirugía

Beneficios para la diabetes después de la cirugía

¡YA NO SOY DIABÉTICA! Había escuchado que esta cirugía podía ayudar con la diabetes, pero realmente no lo creía. Creía que la diabetes me controlaría por el resto de mi vida.</p> <p>Y noté el cambio el día después de la cirugía. Volví a casa del hospital y me controlé la glucemia, y era normal.

Y noté el cambio el día después de la cirugía. Volví a casa del hospital y me controlé la glucemia, y era normal.

Me libré de los medidores de glucemia para dedos. ¡Me libré de la dieta para diabéticos! Ya no tomo más medicamentos. Puedo comer todo lo que quiera sin preocuparme de los niveles de glucemia. Mi marido y yo podemos salir con amigos y pedir una comida común. Ya no es necesario que vaya al médico cada tres meses; el único momento en que necesito consultar al médico ahora es cuando estoy enferma.

La decisión de someterse a la cirugía

Tan pronto como tomé la decisión, ¡sentí ESPERANZA! Sentí que finalmente estaba haciendo algo por mí misma. Siempre ayudaba a los demás, siempre me preocupaba por los demás. Y cada vez estaba más gorda y más enferma, y no me preocupaba por mí. Entonces, me sentí emocionada, como si finalmente tuviera una oportunidad de mejorar mi salud y tal vez también mi aspecto.

Mejoras en la salud (lista)

Tomaba cerca de 20 medicamentos distintos antes de la cirugía. Actualmente, ¡NO TOMO NINGÚN MEDICAMENTO! Sólo tomo vitaminas y calcio.

  • Ya no me duelen ni las rodillas, ni las caderas ni los pies.
  • Ya no padezco GERD.
  • Ya NO tengo gastroparesis.
  • ¡NO TENGO MÁS DIABETES!
  • Ya no ronco.
  • Ya no siento picazón a causa de la diabetes.
  • Ya no sudo a causa de sentir calor todo el tiempo.
  • Ahora puedo hacer ejercicio.

El impacto de la cirugía en su vida

Cambió mi vida por completo. El hecho de que ya no soy "vieja y enferma" es un milagro para mí. Hago ejercicio y me siento 30 años más joven. Mi marido y toda mi familia me respetan de otra manera; veo la mirada de orgullo en sus rostros.

Puedo hacer compras en una tienda normal en lugar de hacerlo en una tienda para "mujeres". Quepo en los asientos de los aviones y de los autobuses, y en todos los asientos normales. ¡BRAVO!

Palabras de aliento

Voy a cumplir 60 años en unos días. NO soy una mujer joven, y no fui una mujer con buena salud. Pero ahora, me siento viva, con mucha energía y llena de esperanza para el futuro. Esta cirugía fue el mejor regalo que jamás me haya hecho a mí misma. Sé que viviré más años y que veré crecer a mi nieto. Tiene dos años y está sorprendido de cómo su abuela puede jugar y correr, e incluso luchar con él.

Esta cirugía puede salvar tu vida (y lo hará) de muchas maneras. Si yo puedo hacerlo... ¡TÚ TAMBIÉN PUEDES!

* En el momento de la entrevista, aproximadamente siete meses después de la cirugía

Impacto de la obesidad en su vida

El hecho de tener sobrepeso interfirió mucho en mi vida. Yo era bailarín profesional en Broadway y en la televisión. Pero entonces me lesioné y tuve que dejar de bailar durante un año. Aumenté aproximadamente 60 libras (27 kilos) en ese año y seguí aumentando aún más.

El hecho de tener tanto sobrepeso fue muy perjudicial para mi salud. Me provocó diabetes, apnea del sueño, una cardiopatía, hipertensión, altos niveles de colesterol.

La decisión de someterse a la cirugía

Con todos los problemas de salud que tenía, la decisión de someterme a la cirugía fue una opción obvia. Ya me habían realizado dos revascularizaciones. Los médicos me decían que era una bomba de tiempo caminante.

Quería ver a mi hija terminar la escuela secundaria y casarse —y sentía que nunca podría experimentar eso si no me sometía a la cirugía. En los últimos tres años, pude lograr ambas metas.

El estado de la diabetes entonces y ahora

Me diagnosticaron diabetes en 1988, y empeoró con el tiempo. Debía administrarme insulina dos veces por día y también tomaba metmorfina. También hacía dietas bajas en sodio y en grasas. La diabetes realmente interfirió con mi estilo de vida; hacía que me cansara y que no tuviera muchas energías.

En tres meses tras la cirugía, me di cuenta de que la diabetes había mejorado. Ahora me estoy controlando... estoy apenas por encima del nivel en que tendría que estar —pero muy lejos de donde estaba.

Otros resultados de la cirugía

En el primer mes después de la cirugía, bajé 12 libras (5,5 kilos). Después de tres meses, 45 libras (20 kilos) y a los seis meses, 85 libras (38 kilos). Dentro del primer año, había bajado 130 libras (59 kilos).

No tengo apnea del sueño. Los niveles de la presión arterial, el colesterol, etc. bajaron radicalmente.

Mantenimiento de resultados

Para mantener los resultados, como de manera adecuada, me mantengo activo y asisto a un grupo de ayuda para pacientes con cirugía bariátrica. Esta cirugía no es una solución inmediata. No existe nada por el estilo. Definitivamente tienes que hacer un esfuerzo.

La vida después de la cirugía

La cirugía bariátrica me dio otra oportunidad de vivir una vida normal. Me gusta la manera en que la gente reacciona cuando me ve ahora. Cuando me encuentro con gente que no he visto durante un tiempo, me confiesan que no me reconocen.

Me siento fantástico. Hacía mucho que no podía salir y comprar ropa. Ahora puedo comprarme ropa. No tengo que ir a una tienda para talles grandes y altos.

Lo mejor de tener un peso saludable es que no pienso todos los días en sufrir un ataque al corazón o terminar en el hospital. Simplemente me hace sentir bien.

* En el momento de la entrevista, más de seis años después de la cirugía